Por qué no hay que comer carne
Título: Por qué no hay que comer carne
Título Original: (Peri sarkophagias, siglo I, siglo II)
Autor: Plutarco
Editorial:
RBA
Colección: Ars Brevis
Copyright:
© de la traducción y las notas: Concepción Morales Otal (Sobre
comer carne) y Mario Toledano Vargas (Sobre la inteligencia de los
animales y Los animales son racionales)
© de esta edición: RBA Libros y Publicaciones, S.L.U., 2026
Edición: 1ª Edición: Febrero 2026
ISBN: 9788410989658
Tapa: Dura
Etiquetas: animales clásicos diálogo ensayo espiritualidad ética moral filosofía reflexiones pensamiento vegetarianismo veganismo no ficción
Nº de páginas: 176
Argumento:
Una obra breve y reflexiva compuesta por tres ensayos, en donde Plutarco cuestiona la costumbre humana de alimentarse de animales desde una perspectiva reflexiva, moral, sensible, lírica y, en ocasiones humorística.
Opinión:
Plutarco (46 d. C.) fue filósofo, sacerdote, ensayista e historiador de gran relevancia. Pertenecía al pensamiento platónico y tenía un fuerte interés por la ética y la formación del carácter a través del cual enseñaba cómo vivir mejor. Un detalle curioso es que decidió hacerse vegetariano en una época en la que comer carne era símbolo de prestigio social y riqueza.
"Por qué no hay que comer carne" reúne tres de los ensayos más poderosos que el autor escribió acerca de esta práctica.
"Sobre la inteligencia animal" es el primero, y el más extenso, del volumen. En él, el autor crea un debate amistoso en el que dos jóvenes compiten por demostrar si son más inteligentes los animales terrestres o acuáticos, dando lugar a profundas deliberaciones sobre el comportamiento animal que revelan grandes habilidades y destrezas.
En el segundo texto "Los animales son racionales", Plutarco realiza una sátira filosófica relacionada con un pasaje de la "Odisea". Se trata de una parodia llena de humor que no deja escapar la oportunidad de hacer una crítica a la superioridad humana.
Por último, "Sobre comer carne I y II" es el escrito más directo y visceral, pues de forma apasionada, el autor realiza un exhaustivo retrato del proceso violento por el que pasan los animales para su consumo, al mismo tiempo que introduce apelaciones directas sobre la naturalidad del acto o la psicología que hay detrás.
Aunque fue escrito hace casi dos mil años, estos ensayos tocan temáticas que a día de hoy todavía generan debate. Cuestiones relacionadas con nuestra relación con los animales, la violencia y la alimentación que se plantean desde la filosofía, la ética y la sensibilidad.
Como cabe de esperar, la obra está escrita con un vocabulario y una estructura de ensayo clásico o diálogo argumentativo. Posee un desarrollo libre mezcla de la reflexión, preguntas retóricas, ejemplos, referencias culturales y lirismo. Sin embargo, a pesar de haber sido escrito con un lenguaje y estilo antiguo, el texto se lee con bastante fluidez.
Entre los temas tratados a lo largo del libro destaco; la relación entre violencia y alimentación, la compasión hacia los animales, la crítica a las costumbres sociales y la armonía con la naturaleza.
Personalmente, me ha gustado encontrarme con esta lectura, pues me resulta sorprendente la forma en que el autor, ya en el siglo I, da cábala a pensamientos y debates sobre el derecho de los animales, vegetarianismo y veganismo, sostenibilidad ambiental, consumo ético, industria alimentaria y violencia normalizada, vigentes a día de hoy.
Del mismo modo, he conectado con la forma en que el autor intenta reflexionar sobre qué tipo de persona queremos ser y qué relación deseamos construir con el mundo que nos rodea más allá de las meras imposiciones y las acusaciones agresivas. Con simples y pequeñas reflexiones, sorprendentemente modernas, posa la mirada en el lado más humano de la sociedad y lo lleva a plantearse la realidad volviendo la mirada hacia el lugar del que nace el dolor de unos para satisfacer a otro.
También me ha resultado admirable que escribiera estas ideas yendo claramente a contracorriente de su sociedad. Pues, no defendía una postura cómoda ni popular en una época donde la supervivencia dependía mucho más de los recursos inmediatos y donde la sensibilidad hacia los animales era muy distinta a la actual.
Lo más interesante es que Plutarco no escribe desde el odio hacia quienes comen carne, sino que su tono es reflexivo, pedagógico y razonado.
Lo recomiendo abiertamente a personas interesadas en filosofía, alimentación, ética, vegetarianismo o veganismo o simplemente lectores que gustan de textos que te ayudan a ser más consciente de las costumbres y acciones del día a día.
En conclusión, "Por qué no hay que comer carne"es un libro incómodo y provocador que rompe con la idea de que la preocupación por los animales o el vegetarianismo es algo moderno.
Desde un enfoque argumentativo y moral, Plutarco intenta despertar la conciencia del lector más que imponer una doctrina.
*Publicado por RBA Libros.
Marisa Costa
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Comentario de los lectores:
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