Anika entre libros

El amor no es nada del otro mundo

Ficha realizada por: Ana Vanesa Cremades
El amor no es nada del otro mundo

Título: El amor no es nada del otro mundo
Título Original: (El amor no es nada del otro mundo, 2016)
Autores: Félix J. Palma, María Fortea
Editorial: Plaza & Janés


Copyright:

© 2016, Cronotilus, S. L. 

© 2016, Penguin Random House Grupo Editorial S.A.U.

 

Edición: 1ª Edición: Abril 2016
ISBN: 9788401017056
Tapa: Blanda
Etiquetas: humor ciencia ficción sci-fi comedia comedia romántica amor género fantástico literatura española mundos paralelos novela redes sociales relaciones personales puertas dimensionales facebook viajes espaciales destino comedia de enredos amores platónicos multiversos
Nº de páginas: 393

Argumento:

Ismael tiene 37 años y una vida anodina que disfraza en las redes sociales lo mejor que puede. Trabaja en la empresa donde lo hacía su madre y no ha cumplido ninguno de sus sueños de adolescencia… o ni siquiera se ha atrevido a intentarlo. Uno de ellos lo sigue acosando especialmente: ¿qué fue de Amanda, su mejor amiga de infancia-adolescencia? Ismael estaba totalmente enamorado de ella, pero perdieron el contacto cuando Amanda se marchó a Nueva York a estudiar y jamás regresó.

Un día, en una de sus habituales búsquedas de Amanda en Facebook, por fin la encuentra y retoman la amistad… solo que muy pronto Ismael se da cuenta de que esta Amanda es diferente a la Amanda de la que lleva enamorado toda su vida. Justo entonces, el gobierno hará pública una auténtica revolución tecnológica: a través de la plataforma de Facebook se puede contactar con universos paralelos, luego Ismael con quien ha contactado es con una Amanda del multiverso, no la que vive en su misma realidad. A partir de ese momento, la diversión está servida.

 

Opinión:

Ana Vanesa Cremades

Me declaro fan de Félix J. Palma. Todo lo que he leído de él me ha gustado y, con su Trilogía Victoriana viví, por primera vez "en directo", lo que es morirte de ganas por la siguiente entrega de tu historia favorita (a Harry Potter, por ejemplo, llegué con varios volúmenes publicados, no estuve esperando por cada tomo años enteros). Además de una magnífica prosa (en serio, muy muy trabajada, de esto que es imposible no enamorarte un poquito más de tu idioma cuando descubres la de posibilidades expresivas que logran quienes de verdad lo trabajan) sus tramas son fantásticas: porque suelen versar sobre elementos de ciencia ficción pero, sobre todo, porque suponen una inventiva extraordinaria. Sus tres mapas (el del tiempo, cielo y caos que componen la mentada trilogía) son una auténtica delicia, los he releído con la misma ilusión y gusto que la primera vez y, claro está, me dejaron con ganas de más. Por ello el anuncio de una nueva novela supuso, como podéis imaginar, todo un acontecimiento en mi agenda literaria de 2016. En cuanto estuvo en preventa me lancé a por él cual fan algo locati que puedo llegar a ser y, sí, me pasó como suele ocurrirme cuando una novela me gusta mucho pero que mucho mucho… casi sin darme cuenta, a medida que se acerca el final, voy postergando la lectura (a ver si mientras no leo le da a las páginas por multiplicarse…). De modo que, como habréis más que adivinado después de semejante despliegue, "El amor no es nada del otro mundo" no me ha gustado: ¡me ha encantado!

Para empezar y poner en orden mi propio entusiasmo comenzaré hablando de algo que quizás puede hacer dudar a los fans de la Trilogía Victoriana a los que el cambio de tercio les escame: sí, esta novela tiene más humor que los libros anteriores y sí, el factor romántico es también más destacado pero, digo yo… ¿acaso "El mapa del tiempo" no contiene una de las historias de amor más desgarradoras que he leído con viajes en el tiempo incluidos?; ¿y las cartas entre Emma y Murray de "El mapa del cielo"? Desengañémonos amigos, una de las características más destacables y disfrutables de los mapas son las que tienen que ver con las tramas románticas que tan bien maneja Félix y, si os engancharon en su momento, en esta nueva novela os lo pasaréis en grande. Y, si todavía no habéis leído la trilogía victoriana y no tenéis ni idea de qué os hablo, baste decir que la narrativa de Félix J. Palma se caracteriza (entre otras cosas) por un manejo estupendo de un fino sentido del humor y la ironía y la inclusión en sus tramas de historias de amor tan divertidas como tiernas pero no pastelosas. Y, sí, todo eso está también en "El amor no es nada del otro mundo" porque, como descubrí al poco de empezar la lectura, María Fortea y Félix J. Palma comparten un mismo sentido del humor y se nota que disfrutan muchísimo metiendo a sus protagonistas en líos a cual más rocambolesco.

Por otro lado, y hablando de María, ésta es su primera novela, pero ¡nadie lo diría! El experimento a cuatro manos les ha salido redondo a esta pareja y la redacción está tan bien emplastada que en ningún momento puedes diferenciar cuándo escribía uno de ellos y cuándo el otro. Destaco este punto porque no es la primera novela a cuatro manos que leo que, o bien no ha sido correctamente unificada, o bien directamente los autores han recurrido a dos narradores protagonistas y cada escritor se ocupaba de los capítulos pertenecientes a uno de ellos. Les agradecí de corazón que no hicieran ni lo uno ni lo otro aunque, entre nosotros (y en lo que toca a Félix porque a María no la conocía como escritora), no esperaba menos que la excelencia de un autor que se pone a sí mismo el reto de crear un multiverso victoriano, que "pringa" en el invento a grandísimos autores como H. G. Wells, Arthur Conan Doyle o Lewis Carroll y que consigue, no sólo que te los creas, sino que te enamores un poquitín de cada uno de ellos. En ese sentido, amigos de la trilogía, podéis leer tranquilos.

Nos encontramos ante una historia descacharrante, llena de personajes que te sacan más de una carcajada y con los que es fácil empatizar porque todos tienen alguna que otra carencia que los vuelve entrañablemente humanos. Los secundarios que acompañan a nuestra pareja protagonista son un verdadero "circo humano", una suerte de 13 rue del Percebe en el que se incluyen desde jefes grandilocuentes con aficiones sorprendentes hasta taxistas-tortuga o camareros de dos caras, pasando por gigantones más blandos que un merengue y amigos frikis que se meten con la CÍA. Todos ellos ponen su granito de arena (o su iguana, zapatos de baile o pechos de silicona) para que esta novela se pase en un suspiro y te deje con ganas de más. Sin embargo, los que de verdad te conquistas son Ismael y Amanda, los verdaderos protagonistas de esta aventura en todos los mundos posibles. En primer lugar tenemos a Ismael, al cual no dejaba de imaginar durante toda la novela con la cara, la voz y los gestos del genial actor Gorka Otxoa, un chico de 38 años acomodaticio y algo miedoso que lleva una vida que no le satisface en absoluto pero en la que está demasiado seguro como para intentar mejorar. Ismael siempre estuvo enamorado de la guapísima y perfectísima Amanda, su amiga de toda la vida, la que estaba loquita por River Phoenix y siempre sacaba sobresalientes y se salía con la suya. La misma que se marchó a estudiar fuera sin que Ismael se atreviera a confesarle sus sentimientos. Veinte años más tarde, nos encontramos a un Ismael que sigue enamorado de un recuerdo y anclado en la anodina rutina, tanto que, para no parecer tan mediocre como se siente, se dedica a modelar su muro de Facebook para que parezca que su vida es alucinante… a eso y a buscar una y otra vez a su amiga en la red social sin éxito. Hasta que la encuentra. O él cree encontrarla. Porque la solicitud de amistad de Ismael no es más que el inicio del grueso de la novela y del elemento de ciencia ficción que tanto caracteriza y gusta a Félix J. Palma (y, ahora lo sé, a María Fortea): a través de Facebook se ha entrado en contacto con un universo paralelo al nuestro, en el cual existen las mismas personas que en éste pero donde diferentes decisiones las han conducido a distintos destinos. ¿Acaso no sería interesante (o incluso desconcertante) descubrir qué habría sido de tu vida si hubieras tomado otro camino? ¿No nos preguntamos multitud de veces (porque somos un poco masoquistas, para qué engañarnos) si estamos tomando la decisión correcta o si cometemos un error garrafal? ¿A quién no le gustaría elegir algo y, al mismo tiempo, poder ver qué ocurre si se elige lo contrario? Aquí está el nudo central de la novela, la pregunta en torno a la cual gira toda la trama y el motor que nos mantendrá pegados a las páginas hasta devorarla.

Y es que, aunque "El amor no es nada del otro mundo" se puede definir como una comedia romántica-ciencia ficción para adultos y, aunque indiscutiblemente cumple con el máximo de toda historia que es hacerte disfrutar y evadirte, la novela nos cuenta mucho más a poco que queramos rascar en la superficie.

Para empezar encontramos una mordaz crítica al mundo del "postureo" que tanto sufrimos en la actualidad. En las redes sociales a menudo nos esforzamos por dar una cara perfecta de nosotros mismos que no se corresponde con la realidad. Es cierto, por ejemplo en mi caso prefiero compartir cosas amables que ir llorando por muros ajenos pero… ¿y si no tienes nada ultramaravilloso que compartir? ¿Y si tienes un día bajo de autoestima y cuanto aparece en la pantalla de tu ordenador te dice a gritos que TODO el mundo tiene una vida fabulosa menos tú? Ismael es un ejemplo con patas de esa necesidad de maquillar la realidad y, cuando a eso le unimos el componente romántico como en su caso… ¿cuántas veces no hemos idealizado a la persona amada, visto sólo una parte de ella para luego descubrir que, como todos, no es más que un ser humano con defectos? En la novela también se habla de ello y los distintos Ismaeles y Amandas del multiverso tienen algo que aprender al respecto. Por otro lado, Félix y María plantean con esta aventura multiversal cómo a menudo nos perdemos en desear lo imposible, léase echar atrás el tiempo o querer saber de antemano qué decisión tomar en un desvío de nuestra vida: ¿por qué nos machacamos queriendo lo que dejamos pasar?; ¿cuándo aprenderemos a confiar en nuestros recursos para tomar decisiones y seremos más permisivos con nuestros errores?; ¿nunca os habéis sentido como un pez fuera del agua y pensado que en cualquier otro tiempo/lugar encajaríais mejor? La novela define esta sensación de no pertenencia como ser "transversal" y, al igual que el concepto del "multiverso" son dos de las grandes apuestas que más me han gustado de ella. Como veis, si os apetece darle un poco al tarro y pensar en las posibilidades que nos plantearía el descubrimiento de una red de infinitos universos paralelos ésta también es vuestra novela.

Por último, pero no menos importante, me queda destacar la gracia con que está escrita esta historia y las aventuras tan estrambóticas y divertidas que el destino le tiene preparadas a Ismael, el pobre que no se atrevía a cambiar nada. La novela es 100% adictiva y disfrutable, las cosas que le pasan al pobre Ismael no pueden dejarte indiferente y, si lo consiguieran, seguro que alguno de sus peculiares compañeros de viaje te saca una carcajada. Por si todo esto fuera poco, los autores nos regalan también multitud de referencias cinematográficas y de la cultura Pop que aportan mucho colorido a la trama y, desde luego, consiguen que se te dibuje una sonrisa cuando las encuentras.

En resumen, una historia de amor diferente llena de momentos muy divertidos con la que disfrutar sin parar y llegar al final con un suspiro de satisfacción. Totalmente recomendable.

Ana Vanesa Cremades

 

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Anika Lillo

Ismael lleva toda su vida enamorado de Amanda, y ahora que ella ha vuelto de Nueva York… no tiene nada que hacer: ha regresado, sí, pero con marido e hijos. Cuando un día facebook tiene un error universal que conecta el mundo con Elamornoesnadaotro mundo paralelo, Ismael tiene la oportunidad de conocer a la Amanda de otro mundo (Mundo I) y entonces empiezan los líos

Y sin duda lo mejor de esta novela son esos líos porque toda la novela es una historia de humor desenfadada, donde hay amor, sí, pero cuyo ambiente ayuda a que los que no nos gustan especialmente las novelas románticas, disfrutemos de ésta sin complejos.

La verdad es que ha habido momentos en que me he partido de risa porque -no sé si de Félix o María, o de ambos- el sentido del humor es genial, y no en la narración, si no en los propios personajes. Ismael, especialmente, me hacía reír muchísimo, porque su vida sería anodina pero su forma de dirigirse a Amanda (la Amanda de este mundo) era muy divertida. Se nota la confianza que tiene como amigo -esa misma confianza nunca la tuvo para confesarle su amor, de ahí que exista esta novela-, y ella tiene reacciones que también te hacen reír (con la misma facilidad con que ella misma se descojona con naturalidad de él). Además es muy visual, y todo eso, en conjunto, ayuda a pasar unas cuantas horas divertidas.

El resto de personajes también son divertidos (si quitamos a la Amanda de Mundo I cuya vida es más triste), y para colmo la idea que surge de los amigos de Ismael (informático, científicos, etc.) es una locura que conduce hacia un final más loco y divertido. Para quien haya tenido la oportunidad de leer ya la novela, sólo tiene que recordar a la señorita Quiñones y a la iguana en la misma cápsula. Te partes de risa, y más aún cuando surge una nueva oportunidad -no os diré de qué- y aparece un zapato en escena.

Mención especial merece Iggy, uno de los amigos encargados del proyecto de viajes en el multiverso, que cada vez que habla (y habla poco) lo hace tan bajito que la letra de su texto es también más pequeñita y parece que las frases están a medias, con lo que tienes la impresión de que tú también lo estás escuchando pero no has oído todo lo que dice.

Esta novela la recomendaría a todo el mundo. Todos saben que mis libros favoritos son la trilogía de Félix J. Palma (lo he contado hasta hartarme e incluso los libros duermen conmigo en mi habitación), pero recuerdo que cuando salió "El amor no es nada del otro mundo" hice una mueca y me dije "¿de amor? No, esto no lo leo". Fue Félix quien me sacó de mi error y me dijo "¿tú crees que yo escribiría una novela de amor?". Y ahí vamos, a mí me gusta leer historias de amor dentro de novelas de otro género -no que el género principal sea el romántico- y justamente esta novela es eso: una locura de mundos paralelos y relaciones personales que tienen un trasfondo romántico. Esta es una comedia romántica en todo caso.

Es la primera novela escrita a cuatro manos por Félix J. Palma y María Fortea.

Además es una comedia bien escrita. Os va a encantar.

Y si el libro os gusta y la reseña también, la entrevista de Félix y María os va a flipar.

Anika Lillo

 


 

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