<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:rssdatehelper="urn:rssdatehelper"><channel><title>Antonio Gómez Rufo</title><link>http://anikaentrelibros.com</link><pubDate>2013-12-28T15:51:43</pubDate><generator>umbraco</generator><description>Eroticalia</description><language>en</language><item><title>El arte del beso</title><link>http://anikaentrelibros.com/blogs/antonio-gomez-rufo/2013/12/20/el-arte-del-beso/</link><pubDate>Fri, 20 Dec 2013 00:00:00 GMT</pubDate><guid>http://anikaentrelibros.com/blogs/antonio-gomez-rufo/2013/12/20/el-arte-del-beso/</guid><description><![CDATA[ 
<p><span style="line-height: 1.5;">&nbsp;</span></p>

<p>Si me preguntan qué es lo que más me gusta del sexo, no tengo
que pensarlo mucho. Los besos, para mí, son la sublimación de la
atracción, la puerta del éxtasis, la primavera de todo lo que venga
después, por muy tórrido que sea. Besar es compartir el deseo y
abrir las ventanas al placer. Besar es un fin en sí mismo.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Tengo oído que el beso, tal y como hoy lo practicamos, es un
invento de Hollywood. Podría ser. Históricamente las parejas se han
besado mucho, labio contra labio, incluso a modo de saludo entre
hombres en muchos países; pero el empleo de <img src="/media/5117050/el-beso.jpg" width="290" height="207" alt="El -beso" style="float: left;"/>la lengua,
el juego húmedo del intercambio de fluidos o el deleite en la
succión no está claro que fuera un hábito.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Hay un par de argumentos que lo explicarían: el primero tendría
que ver con la higiene, porque hasta épocas bien recientes no era
corriente la limpieza de boca, ni siquiera el cepillado diario de
dientes, y con los regímenes alimenticios basados en comidas
abundantes en cebollas, ajos y cualquier otra dieta disponible, el
aliento de las personas no debía de ser un vergel, precisamente. El
otro argumento, más científico, por decirlo de alguna manera, es
que no existe referencia explícita a este tipo de besos profundos
en las obras de nuestros más significativos autores de literatura
erótica, desde <em>Apollinaire o Sade a</em> Bataille, Miller,
Salernitano, Alfred de Musset, el Arcipreste y muchísimos
más.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Háganme caso: los besos son maravillosos. Y cuando se acompasa
el ritmo y se goza de movimientos espasmódicos uniformes, besar
puede ser un juego interminable hasta que se anestesie la boca y
aun más. Mientras ello sucede, el estómago se llena de excitación y
el sur del cuerpo se predispone a reventar de ansias. Besos, más
besos…</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Acepto a quienes subliman los ojos ajenos, los senos, las nalgas
y cualquier otra parte del cuerpo como prioritarios en el revoltijo
de la química sexual, pero yo me quedo con los labios, tanto si
invitan con una sonrisa de complicidad como si incitan como arma de
seducción. Nunca dejaría de besarte, diría a infinidad de mujeres
que se cruzan por las calles de mi vida. Por desgracia, la renuncia
al deseo es abrumadora, quizá porque no saben lo que se pierden o
porque todavía no existen Escuelas de Beso, tan necesarias como
muchas otras universitarias y de FP.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Antonio Gómez Rufo</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>&nbsp;</p>
]]></description></item><item><title>Parejas desparejadas</title><link>http://anikaentrelibros.com/blogs/antonio-gomez-rufo/2013/12/13/parejas-desparejadas/</link><pubDate>Fri, 13 Dec 2013 00:00:00 GMT</pubDate><guid>http://anikaentrelibros.com/blogs/antonio-gomez-rufo/2013/12/13/parejas-desparejadas/</guid><description><![CDATA[ 
<p>&nbsp;</p>

<p>Si un hombre maduro se empareja con una veinteañera será
considerado un rijoso (sea una relación esporádica o duradera en el
tiempo) y si una mujer madura hace lo mismo con un joven será
considerada una viciosa. También pueden ser más graves las
acusaciones: a un hombre de edad se le calificaría de inmaduro y a
una mujer de aprovechada. Ejemplos hemos conocido: María Kodama,
con Borges; Pilar del Río, con Saramago; Marina Castaño, con Cela…
Y lo mismo sucede con hombres mayores cuando se relacionan con
mujeres mucho más jóvenes. Pero, ¿a qué viene esa manía de juzgar?
¿Cuándo dejaremos en paz a los demás?</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Acabo de ver una fotografía de Raquel Welch con Dalí, de 1965,
cuando ella tenía veinticinco años y él sesenta. Nada entre <img src="/media/5108632/welch_y_dal__1965.jpg" width="401" height="320" alt="Welch Y Dalí 1965" style="float: left;"/>ellos, se supone, pero ¿acaso alguien tendría algo
que objetar si se hubieran embarcado en la nave de la lujuria? A
mí, esta fotografía, sólo me ha provocado envidia y lo más curioso
es que la siento por los dos. No por la lujuria, claro, sino por
haber podido conversar y aprender junto a cualquiera de los dos.
Impagable una velada de conversación con Dalí; estremecedora una
velada de confidencias con Raquel. Otra cosa es que, después, si la
cosa se hubiera puesto propicia, insinuara a la Welch algo más,
pero ello es una mera cuestión de heterosexualidad, no más.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>En mi opinión no deben dejarse pasar ocasiones de disfrutar de
lo que la vida nos ofrece. Y en aspectos relacionados con el goce
sexual, retraerse es necedad. De igual modo que nunca hay que
rechazar leer una buena novela, ver una buena película o recrearse
ante la visión de una obra maestra de la pintura.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>¿Qué tiene todo esto que ver con la edad? Nada hay desparejado
si así se decide. Libertad, santa palabra.&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;
&nbsp; &nbsp; &nbsp;</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Antonio Gómez Rufo</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>&nbsp;</p>
]]></description></item><item><title>El erotismo y la hipocresía</title><link>http://anikaentrelibros.com/blogs/antonio-gomez-rufo/2013/12/6/el-erotismo-y-la-hipocresia/</link><pubDate>Fri, 06 Dec 2013 00:00:00 GMT</pubDate><guid>http://anikaentrelibros.com/blogs/antonio-gomez-rufo/2013/12/6/el-erotismo-y-la-hipocresia/</guid><description><![CDATA[ 
<p>La gran paradoja es que vivimos una época en que se simultanea
una hipócrita ola de conservadurismo con una desmedida fiebre por
lo sexual. Mientras hoy "La rodilla de Claire" no hubiera podido
hacerse, o no se habría publicado "Lolita", ni Fellini hubiera
podido hacer bastantes de sus películas, a la vez triunfan los
libros y películas en las que el sexo explícito es su atractivo
principal.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Da igual que se vistan de simple erotismo o de cuestión social:
el caso es que "La vie d'Adele", o "Ninfomanía", si hablamos de
cine, o los libros más buscados, las novelas tipo Grey, son un
atractivo reclamo para espectadores y lectores.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>A la vez, y eso es lo paradójico, las autoridades y colectivos
más concienciados imponen normas y sanciones de todo tipo si se
abordan o defienden aspectos que no son "políticamente correctos"
de la vida cotidiana, sea en relación con los <img src="/media/5102191/la-vida-de-adele2.jpg" width="322" height="221" alt="La -vida -de -adele2" style="float: left;"/>menores, la mujer, las razas o las religiones. De
tal modo que hay que tener mucho cuidado con convertir en
literatura o en imágenes ciertos placeres, algunas situaciones y
determinados comportamientos.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Hay que buscar fórmulas para romper con la hipocresía impuesta.
Basta ya de rasgarse las vestiduras por la "perversidad" de la
pornografía, la "enfermedad" de la homosexualidad, el "delito" de
alabar la belleza adolescente o el "crimen" de las conductas
diferentes, porque ni la naturaleza ni el mundo de los deseos son
materias a prohibir, entre otras cosas porque se puede poner un
semáforo en un cruce, pero no impedir la libertad de pensar.</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Y menos mal que nos queda la literatura; menos mal que ya no se
queman los libros.&nbsp;
&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>Antonio Gómez Rufo&nbsp;</p>

<p>&nbsp;</p>

<p>&nbsp;</p>
]]></description></item></channel></rss>
