Cárceles imaginarias

Título: Cárceles imaginarias
Título Original: (Cárceles imaginarias, 2012)
Autor: Luis Leante
Editorial:
Alfaguara
Colección: Hispánica
Copyright:
© Luis Leante, 2012
© Santillana Ediciones Generales, SL, 2012
ISBN: 9788420411088
Tapa: Blanda
Etiquetas: histórica literatura española ficción histórica novela anarquismo siglo XIX
Nº de páginas: 355
Argumento:
Cuando Victoria, la mujer con la que vivía, muere en un accidente
de coche, Matías Ferré cae en una profunda depresión y abandona su
trabajo de profesor. Con el paso del tiempo consigue salir del
abismo y obtiene una plaza de bedel en el Archivo Histórico de
Barcelona.
Diez años después del accidente, el encuentro fortuito con un antiguo colaborador de Victoria lo pone en la pista de una investigación en la que ella trabajaba cundo murió. Se trata del atentado anarquista del Corpus de Barcelona, que en 1896 provocó varias muertes, numerosos heridos y una represión brutal y desmedida que mereció una denuncia internacional.
En el centro de esta historia surge el personaje de Ezequiel Deulofeu, presunto autor del atentado, cuya vida atrapará, más de un siglo después, al joven Ferré. Dos destinos cruzados ue demuestran que el azar puede marcar nuestras vidas. Una novela sobre la importancia de no enterrar la memoria de los acontecimientos y de las personas que nos precedieron.
(argumento editorial)
Opinión:
Vivimos una moda (o epidemia) de narrativa histórica que puede
crear confusión sobre novelas de mayor enjundia literaria como
ésta. Hay otros "productos" en el mercado literario que enmascaran
tramas de culebrón, diálogos inverosímiles para la época y
personajes arquetípicos de película de sobremesa en una faramalla
de datos, usos y costumbres que satisfacen la curiosidad de cierto
público. En realidad, si trocamos castillos por edificios de
oficinas, armaduras por trajes y espadas por pistolas tendríamos
historias comunes y corrientes, y en eso se encuentra la clave de
la diferencia entre la buena narrativa histórica y el oportunismo
literario.
"Cárceles imaginarias" es, ante todo, un homenaje a la
labor del investigador histórico. Algunos de sus mejores párrafos
nos hablan de la pasión por el documento perdido, por las horas de
encierro y el trabajo colectivo que lleva a compartir
descubrimientos con ilusión de niños. Esa tarea saca al personaje
protagonista de su voluntario aislamiento -a raíz de una tragedia
personal- y vuelve a colocarlo en el mundo, a relacionarlo con
otros semejantes y, más allá de todo ello, a conectarlo con la
pasión que compartía con la persona amada, fallecida en un
traumático accidente.
Luis
Leante es un buen prosista, de escritura ágil y limpia,
que tiene el acierto de enteverar los diálogos en el propio párrafo
narrativo, de forma que la acción discurre con fluidez y no deja de
entretener nunca. Cuesta dejar el libro, y no cabe quizá mayor
éxito. Pero además de su habilidad para componer las frases, ha
puesto en pie una estructura de episodios alternos que funciona a
la perfección, y que el lector adivina ya abocada a confluir en
algún momento, como efectivamente sucede al final del
libro.
Parte de él, pues, está dedicado a la progresiva resurrección de
Ferré por vía de recuperar su vocación investigadora, la cual se
proyecta en un doble sentido: la indagación sobre los hechos
relacionados con los movimientos anarquistas de finales del XIX
(centrados en un concreto personaje y otros más que surgen a su
alrededor) y la que tiene por objeto comprender el porqué del
interés que su pareja fallecida manifestaba hacia esa época. La
otra parte del libro relata con brío las andanzas del anarquista
Ezequiel Deulofeu: sus orígenes y formación, sus viajes, relaciones
personales y azares que acabaron convirtiéndolo algo parecido a un
símbolo, tan ambiguo como inabarcable.
Ambas secciones de la novela, en capítulos alternos, resultan
igualmente interesantes, porque el autor maneja con pericia
diferentes recursos para atrapar el interés del lector: la
narrativa de suspense, la de acción, el relato de iniciación, la
profundidad psicológica… Y una delicada sorpresa final que da
sentido al argumento y culmina en una escena final de grato
contenido poético.
Está claro que hablamos de una buena novela, capaz de atrapar el
interés de muy diferentes lectores y lectoras, ajena a las modas,
honesta y ambiciosa. Luis Leante es un escritor silencioso que
libro a libro va construyendo una carrera coherente, y en
"Cárceles imaginarias", hermoso título que adquiere pleno
significado a medida que avanzan sus páginas, demuestra que ha
llegado a un punto de pleno dominio de sus herramientas de
escritor. Su techo estará allí donde plantee sus retos, y nosotros,
a disfrutarlo.
Fran Casoledo
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